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Guías del agua¿Cuántos TDS debe tener el agua purificada? Es la pregunta que llega apenas alguien estrena un medidor y ve un número en la pantalla sin saber si es bueno o malo. Estos son los valores de referencia que usan la norma peruana, la OMS y la EPA, qué lectura esperar del caño y de un purificador de ósmosis inversa, y cómo medirlo tú mismo en dos minutos.
Respuesta corta: ninguna norma fija un mínimo de TDS para el agua purificada. En el Perú, el agua potable puede tener hasta 1.000 mg/L de sólidos disueltos (D.S. 031-2010-SA) y la OMS califica de excelente, por sabor, la que tiene menos de 300 mg/L. En agua de ósmosis, lo que importa es que la salida esté muy por debajo de la entrada.
TDS son las siglas en inglés de total dissolved solids, sólidos totales disueltos. La OMS lo define como las sales inorgánicas y la pequeña cantidad de materia orgánica que el agua lleva disueltas. Los protagonistas casi siempre son los mismos: calcio, magnesio, sodio y potasio por un lado, y carbonatos, bicarbonatos, cloruros, sulfatos y nitratos por el otro.
No los ves. Un vaso con 50 mg/L y otro con 800 mg/L pueden verse igual de cristalinos, así que la única forma de conocer el TDS es medirlo.
Los medidores de bolsillo no pesan esas sales: miden la conductividad eléctrica del agua, que sube cuanto más iones disueltos hay, y la convierten a TDS con un factor. La propia OMS explica que es el método más usado y que ese factor cambia según el tipo de agua. Eso tiene una consecuencia práctica: el número del medidor es una estimación muy buena para comparar, y por eso funciona tan bien para vigilar un purificador.
Sobre las unidades: el medidor muestra ppm (partes por millón) y las normas hablan de mg/L. En agua de beber son la misma cifra: 250 ppm son 250 mg/L.
Hay tres referencias que conviene tener a mano, y cada una mide una cosa distinta.
La norma peruana. El Reglamento de la Calidad del Agua para Consumo Humano (D.S. 031-2010-SA) pone en su Anexo II un límite máximo de 1.000 mg/L de sólidos totales disueltos y de 1.500 µmho/cm de conductividad. Es el techo legal para el agua que llega por la red.
La EPA de Estados Unidos. Fija 500 mg/L como estándar secundario. Es una guía estética (sabor, sarro, manchas) y la propia EPA aclara que no la hace cumplir por ley ni la considera un riesgo para la salud.
La OMS. No propone ningún valor guía por salud para el TDS. Lo que sí publica es cómo calificaron el sabor del agua unos paneles de catadores según su TDS:
| TDS (mg/L o ppm) | Sabor según la OMS | Qué dice la norma |
|---|---|---|
| Menos de 300 | Excelente | Dentro de todas las referencias |
| 300 a 600 | Bueno | Sobre 500 pasa la guía estética de la EPA |
| 600 a 900 | Regular | Dentro del límite peruano |
| 900 a 1.200 | Pobre | Sobre 1.000 supera el límite del D.S. 031-2010-SA |
| Más de 1.200 | Inaceptable | Fuera de norma |
La misma OMS añade dos matices que vienen al caso. Con más de 500 mg/L aparece el sarro en tuberías, termas y hervidores. Y en el otro extremo, el agua con muy pocas sales también puede resultar desagradable porque sabe plana, «a nada». Esa segunda frase explica por qué un buen purificador de ósmosis termina con una etapa más después de la membrana.
Si quieres saber qué más trae el agua de la red, lo contamos en agua del caño en Lima.
Aquí no hay una cifra oficial, y es lógico: la ósmosis inversa trabaja por porcentaje. La membrana deja fuera la mayor parte de las sales que entran, así que el número de salida depende del número de entrada.
Para que un equipo doméstico apruebe la norma NSF/ANSI 58, la de referencia para ósmosis en casa, tiene que reducir el TDS al menos un 75 % en un ensayo de siete días con agua de 750 mg/L. La ficha de fábrica del Ultra 6P QC, el equipo que instalamos, indica un rechazo de sales de más del 95 % en la membrana.
Pongamos números de ejemplo. Si tu agua entra a 400 ppm, una membrana que rechaza el 95 % deja pasar menos de 20 ppm. Si entra a 200 ppm, deja pasar menos de 10.
Ahora, ese no es el número que vas a leer en el vaso. Nuestro equipo tiene una sexta etapa, el mineralizador, que devuelve calcio y magnesio al agua después de la membrana. Esas sales suben el TDS a propósito y le dan cuerpo al sabor. Por eso el agua purificada y mineralizada marca más que la que sale justo de la membrana, y está bien que así sea.
¿Cuánto exactamente? Depende del agua que entra. La referencia útil es la tuya: la primera lectura que tomes el día de la instalación o del cambio de cartuchos. Ese número es tu línea base.
Cómo trabaja cada etapa lo explicamos en la guía del sistema de ósmosis inversa, y qué aporta el mineralizado en agua mineralizada y alcalina.
El medidor TDS-3 con termómetro mide de 0 a 9.990 ppm con una precisión de ±2 %, viene calibrado de fábrica y trae estuche. Cuesta S/ 110 inc. IGV, con envío gratis en Lima y despacho a todo el Perú.
Con un medidor de bolsillo tardas menos que en hervir agua para un café.
Dos detalles que mejoran la medición. Mide siempre a temperatura parecida: la conductividad cambia con el calor, y el termómetro del TDS-3 te dice a cuántos grados está el agua. Y si el purificador estuvo horas sin usarse, deja correr el agua unos segundos antes de llenar el vaso, para medir agua recién filtrada.
El medidor es la herramienta más práctica para saber si tu purificador trabaja. También conviene saber dónde termina su alcance.
Las bacterias y los virus no los registra. No son sales disueltas, así que no cambian la conductividad. Un agua con TDS bajo puede contaminarse si se guarda en un recipiente sucio, y un agua con TDS alto puede ser perfectamente potable.
Tampoco distingue qué sal está disuelta. 300 ppm de calcio y magnesio no son lo mismo que 300 ppm con nitratos. La OMS lo dice así: para el TDS no hay valor guía, pero sí lo hay para algunos de sus componentes, como el flúor o los nitratos.
Las trazas quedan por debajo de su escala. El límite peruano del arsénico es 0,010 mg/L, cien mil veces menos que el límite de TDS. Un medidor de bolsillo no ve esa diferencia: para metales pesados hace falta un análisis de laboratorio. Para retenerlos en casa está la membrana de ósmosis inversa, que separa lo disuelto en el agua sin elegir una sustancia en particular.
El TDS te dice si el purificador está separando las sales. Qué sustancias retiene depende de la tecnología del equipo.
La mejor forma de interpretar el TDS de un purificador es calcular cuánto reduce. La cuenta es simple: resta la salida a la entrada, divide entre la entrada y multiplica por 100.
Ejemplo: caño a 300 ppm, purificador a 30 ppm. (300 − 30) ÷ 300 × 100 = 90 % de reducción medida en el vaso. Recuerda que el mineralizador suma sales después de la membrana, así que el porcentaje que mides en casa siempre será algo menor que el rechazo real de la membrana.
| Lo que ves | Qué significa | Qué hacer |
|---|---|---|
| La salida se mantiene cerca de tu línea base | Membrana y cartuchos en buen estado | Sigue midiendo una vez al mes |
| La salida sube poco a poco con los meses | Desgaste normal de la membrana | Revisa la fecha del último cambio |
| La salida se acerca a la del caño | La membrana ya cumplió su ciclo | Toca cambiar la membrana |
| Lectura alta justo después de un cambio | Los cartuchos nuevos aún se están purgando | Deja correr el agua y vuelve a medir |
| El agua sabe plana y el TDS de salida bajó respecto de tu línea base | El mineralizador puede estar agotado | Cámbialo con el kit anual |
El cambio de membrana viene en el kit con membrana (S/ 373,50) y el de cartuchos en el kit anual de 5 cartuchos (S/ 178,50). Cada cuánto toca cada uno, con todas las señales, está en mantenimiento de ósmosis inversa.
No necesariamente. Un TDS cercano a cero indica agua casi sin sales, como la destilada. La OMS señala que el agua con muy pocas sales puede tener un sabor plano, poco agradable. Por eso nuestro equipo termina con un mineralizador que devuelve calcio y magnesio.
Como máximo 1.000 mg/L de sólidos totales disueltos, según el Anexo II del D.S. 031-2010-SA. Por sabor, la OMS considera excelente la que tiene menos de 300 mg/L y buena la que está entre 300 y 600.
Varía según la zona y la época, y no encontramos una cifra publicada por distrito que podamos citar. La forma más fiable de saberlo es medir tu propio caño: en dos minutos tienes el número de tu casa.
En agua de beber, sí. Un medidor que marca 150 ppm te está diciendo 150 mg/L, que es la unidad que usan las normas.
Casi nada. Parte del calcio se separa como sarro y se queda pegado en la olla, pero el resto de las sales sigue en el agua y, como se evapora agua, puede concentrarse. Hervir está pensado para los microbios; para las sales hace falta otra tecnología. Lo comparamos en hervir el agua o purificarla.
Una vez al mes es suficiente para ver la tendencia. Mide también el día de la instalación y después de cada cambio de cartuchos, para tener tu línea base.
Es una buena señal sobre las sales. Las bacterias y los contaminantes en trazas, como el arsénico, se controlan con la tecnología del equipo y, si quieres un resultado concreto, con un análisis de laboratorio.
El TDS-3 viene calibrado de fábrica y funciona con dos pilas LR44 incluidas. Para confirmar que lee bien, mide una misma agua dos veces seguidas: las lecturas deberían ser casi iguales.
El purificador de ósmosis inversa Ultra 6P QC tiene 6 etapas con mineralizador, produce 284 litros al día y rechaza más del 95 % de las sales. Lo fabrica Amii en Polonia bajo el certificado TÜV Rheinland TM 61000616.002. Cuesta S/ 1.500 instalado en Lima (equipo S/ 1.350 inc. IGV más S/ 150 de instalación). Mira qué incluye el pack instalado.
Fuentes consultadas el 13-oct-2026: OMS, Total dissolved solids in drinking-water (WHO/SDE/WSH/03.04/16): escala de sabor, método por conductividad y ausencia de valor guía por salud · Ministerio de Salud del Perú, Reglamento de la Calidad del Agua para Consumo Humano, D.S. 031-2010-SA (Anexos II y III, págs. 39-40; versión en línea en SINIA) · EPA, Secondary Drinking Water Standards · WC&P, TDS reduction testing under NSF/ANSI 42 and NSF/ANSI 58 (2021) · ficha técnica PLAT-F-ULTRA6B de Amii. Precios del catálogo de Boom H2Osmosis al 13-oct-2026; pueden variar.